jueves, octubre 23, 2008

Mediodía

Horas antes de que el día cerrara sus ojos, capturé el instante en que mi cuerpo tocaba la grisácea superficie de la luna en un silencio de dos pies y cuatro dedos sostenidos.
Anna.

5 comentarios:

Anonymous LR ha dicho...

No recordaba tus manos...

12:31 p. m.  
Blogger Caminante ha dicho...

Bello post... y bellas piernas

3:43 p. m.  
Blogger fgiucich ha dicho...

No todos podemos darnos el gusto de reposar en la luna. Coincido con Caminante. Abrazos.

6:39 p. m.  
Blogger hawwah ha dicho...

qué bonita vivencia...

:)

besos embotellados

3:15 p. m.  
Blogger La sonrisa de Hiperión ha dicho...

Por que la luna como los gatos se deja acariciar, cuando sabe que necesitamos dar más cariño del que soportamos dentro.
Un saludo!

2:53 a. m.  

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