jueves, febrero 07, 2008

Estaciones...



La interminable levedad de la noche no vasta para entregarme al sueño de la sublime madrugada. Despierto de un momento a otro con la sensación de haber estado tomada de tu mano por el carrusel de tu mirada. Tengo un mar de alma que sumerge las corneas en el vaivén de las olas, lagrimas de una alegría que se extiende en los puntos cardinales de la existencia. Sonrisas en el mirador de las rodillas que aniquilan con ráfagas del cielo la nostalgia. Y pienso en ti. En la mirada perdida se refleja el eco que se asoma a la ventana en un día como hoy. Respiro a grandes pasos, tomo las llaves del Alma. Salgo a la tienda de la noche y con un disfraz de oriente pinto mis labios de rojo. La puerta de la tienda de ilusiones aun esta abierta para los soñadores. Respiro profundo mientras acerco mis huellas a la vitrina de colores. Hay peces en el cielo, bailarinas que giran al compás de las estrellas y un corazón que cuelga como una luna encantada. Los pasos que he dejado en la avenida de los días me dirigen a un rincón azul, donde todo, es calmo como el cielo que vio nacer un sueño tiempo antaño. Saco de mi bolsillo la lista de lo eterno y consigo comprar un árbol de otoño, un rayo de Sol, una flor de primavera y una gota de invierno. Los tomo cuidadosamente como porcelanas de estrellas y las coloco en el cofre de la Luna y salgo a caminar por los parques cercanos del tu cielo. Necesito comprar nueve globos de colores que iluminen tu llegada a casa, nueve globos que contengan nuestros colores antes de que despiertes. Y tengo miedo, tengo miedo que la tienda del sol se encuentre cerrada esta hora de la noche, pero es hermoso cuando el tiempo conspira para entregarnos sus más preciados secretos. En la esquina de la vida hay un niño con hilos de sueños y de los hilos cuelgan globos de estrellas fugaces. Los tomo, todos son míos y regreso a casa con la sonrisa despierta y los ojos como puertas abiertas. Orbito por los rincones de tu estancia silenciosamente, me detengo a observarte mientras duermes, y desde la ventana escojo la melodía mas dulce que puedo tocar con los dedos de mi Alma, serenata de un amor encantado que crece con el paso de los días y la intensidad cobra la fuerza de un océano sin pausa. Sueña, digo, sueña, repito, y las notas salpican como lluvia tus parpados caídos. Ahora me doy cuenta que la vida ha cobrado sentido en cinco letras. Susurro los instantes de la noche acompañando el palpitar de tu memoria, te beso y te respiro, te siento y te descifro para que abras los ojos y veas que en el cofre de la luna te regalo las estaciones de mi vida…
Anna.

1 comentarios:

Blogger doble r ha dicho...

abro el cofre de las estaciones que navegan mi silencio en la eternidad de la vida... te abro de brazos mi corazón, mi alma, mi noche, mi día, mi luna rebosante de riberas de pasión, mi sol caudaloso de perennes junglas íntimas, te acaricio desde la gran distancia a tu lado con mi nieve de amor abisal...
se que es real todo esto y me palpo la alegría con los dedos de los sueños por haberte conocido... sueño... sueño... sueño... a tu lado
sueña... sueña... sueña...
yo a ti te Amo...

raúl

4:38 a. m.  

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