Silencio y Palabra

-amanece la noche- y las campanas doblan.
Toda ella es silencio.
Por palabras solo tiene el corazón acelerado,
la mirada alumbrando en la oscuridad de un cuarto.
es el momento más profundo del alba,
donde se encuentran sus almas condenadas,
por rehén toman el tiempo ya vivido,
por libertad toman sus manos como alas.
Los relojes detenidos han perdido la conciencia
-No abren los ojos para mostrar las horas-
Y ellos respiran. Se llenan de aire el corazón,
se miran a los ojos, se acercan y se alejan,
se hospedan allí, en el rincón de niebla,
donde muerden las espaldas
y se arrancan la piel de la inocencia.
Ella inhala el olor de su presencia,
El exhala el dolor de su efímera ausencia.
Y se miran y se tocan los labios
y se cuentan historias de tibios sabores al oído
y se nombran, se desnombran,
Se burlan del destino.
Ellos son libres piel a piel surcando las fronteras,
que les exige el mundo que conforman,
se abrazan tan fuertes que en silencio se ahogan,
-estoy contigo- se reiteran al alma y el exceso de aire
Les blinda el paraíso.
-calma- silencio en los labios que tiemblan,
en la cama del mundo, en la posesión del canto,
en la cima del ser donde se entregan sin miedo
-Los amantes-
Cuando ella se posa sobre el cuerpo desnudo.
-amanece la noche- y las campanas doblan.
Todo él es palabra.
Anna Bahena.