A media Luz

Yo como una placa de mármol
tallada con la in-expresión de unas pupilas sedadas.
Hay un mundo afuera soluble en la precariedad de la constancia,
un afán decapitado por el hambre del ser perfecto,
amable y confiable,
en las calles adornadas de asfalto.
El suplicio de la sonrisa inerte es el tranvía de mis ruegos.
Toda yo con mi canto de sonámbula
Soy la fabula que dejó el silencio.
Un llamado a la nostalgia,
tiritando en la ceniza del olvido
implorando por un minuto de misericordia.
Ante el espejo que creó mi sombra,
yo como una placa de mármol,
que dictó la muerte en la noche de los santos.
Anna Bahena.