
…y lloraré tanto como las lluvias en macondo al final de los días
…y me volveré en estado líquido
...y mañana que salga el sol me evaporaré despacio
…con una calida sensación de alivio en los ojos
…y me convertiré en una nube
…y saldré por el cielo, llegaré a tu puerto
…en donde continuaré mi llanto
…y lloraré sobre tu ventana
…y sacarás la mano para comprobar que está lloviendo
…y entonces me beberás
…y seré las próximas lágrimas que derramen tus ojos.
Pablo Villegas
Anna.